Durante años he visto muchos humanos pasar delante de estos barrotes, algunos ni siquiera me miran, otros se paran ante mí y entonces yo me levanto, muevo la cola y saco mi pata entre las rejas para que la cojan entre sus manos, pero apenas ven las canas de mi hocico, siguen de largo en busca de alguno de los graciosos cachorros acogidos en la perrera.
Día a día mis esperanzas de que alguien me adopte se van disipando, estoy perdiendo la ilusión y el interés por la vida. Tengo la certeza de que seguiré el resto de mi vida en esta perrera, de que moriré solo, sin la piadosa presencia de un humano que me acaricie y llore mi partida.
Si decidieras compartir tu hogar conmigo, mi mirada volvería a brillar como cuando era joven. Aún tengo mucho amor para darte y te necesito tanto…
RECUERDA QUE TÚ ERES
MI ÚLTIMA OPORTUNIDAD
Firmado: Un viejito
Al adoptar un perro adulto, encontraremos al compañero más fiel, leal y noble que jamás hayamos imaginado. Le daremos la gran oportunidad de pasar el resto de su vida en una familia y tendremos la gran ventaja de poder salvar la vida de otro, en un tiempo más corto, con la gran satisfacción de saber que gracias a nuestra adopción, en caso de que tengan edad muy avanzada, nuestro compañero ha pasado los mejores años de su vida gracias a nuestra loable acción de adoptar
